SEMANA 28 del Embarazo. Los cambios en el Bebé y la Madre

A partir de la semana 28 del embarazo conviene prepararse, más aún si existe la posibilidad de que el parto pudiera adelantarse. Si te encuentras en este momento, debes saber que en caso de nacimiento prematuro, existe un 90% de probabilidades de supervivencia.  

Ecografía 3D, 4D o 5D

¿Qué sucede en la vigesimoctava semana?

Cambios en el bebé

El cerebro del feto se ha desarrollado con rapidez, siendo su sistema nervioso muy parecido al de un recién nacido. En una ecografía podrás ver que su aspecto ahora está más redondeado. Esto se debe a que la grasa corporal ha aumentado significativamente.

En cuanto al lanugo, es decir la fina capa de vello que lo recubre por completo, aún seguirá haciéndolo excepto en las plantas de los pies, las palmas de las manos y el contorno de los labios. El lanugo desaparecerá a los pocos días de su nacimiento.

En la semana 28 de embarazo, el bebe mide unos 35 centímetros y ya pesa poco más de un kilo, unos 1250 gramos. Sus movimientos se distinguen más intensos, de hecho, en un momento dado pueden causar molestias o hacer daño a la madre.

Es una etapa muy bonita porque la conexión entre madre e hijo es muy fuerte. La futura mamá es capaz de diferenciar claramente los momentos de actividad y los de sueño. Además, el bebé está muy receptivo a los estímulos, principalmente en lo que se refiere a los sonidos que percibe del exterior.

Sus sentidos cada vez están más desarrollados y en este momento reconocerá tu voz hasta el punto de responder ante ella. Tanto igual, sucede con la música.

La superficie del cerebro era lisa, pero ahora cuenta con algunos surcos. Su capacidad cerebral seguirá creciendo y la mielina será la encargada de revestir los nervios para que se produzca la transmisión de los impulsos nerviosos. Su cabello es más alargado y su cuerpo más suave por la formación del tejido adiposo de debajo de la piel.

Cambios en la mamá

Tu barriga sigue creciendo y lo hará aún más. Los riñones están trabajando a su máxima potencia al filtrar un litro más de sangre de lo normal y liberar los residuos y excesos de agua. Es normal que en este momento sientas la necesidad de beber más cantidad de agua o líquido.

El útero presiona la vejiga y el suelo pélvico, y es lógico que el estímulo de la orina aumente bastante. Incluso algunas mujeres embarazadas sufren de incontinencia urinaria.

Puede ocurrir que si tu bebé es Rh positivo, porque lo ha heredado de su padre, y tú Rh negativo, tu organismo produzca anticuerpos que actúen contra las células que le son extrañas, es decir, contra los glóbulos del bebé. En estos casos, es posible que en esta semana te administren una inyección «anti-D» para evitar que esto suceda.

A medida que continúa el embarazo, el útero crece y se desplaza al estómago y el intestino. Esto provoca, como ya hemos explicado otras veces, que los jugos gástricos pasen del estómago al esófago. Por esa razón, lo lógico será que experimentes ardor de estómago.

El abdomen aumenta bastante y la mamá cada día que pasa se encuentra más pesada. Por esa razón, los dolores de espalda y musculares son síntomas bastante frecuentes.

En el primer trimestre del embarazo, las gestantes suelen dormir más de lo habitual. Sin embargo, ahora es posible que ocurra justamente lo contrario, es decir, sufrir insomnio que, por ende, incrementará el cansancio producido por el sobrepeso.

Son varios los factores que potencian su aparición: acidez de estómago, calambres musculares, aumento del ritmo cardiaco, ganas de orinar, dolores de espalda, etcétera. En estas circunstancias, se recomienda dormir sobre el lado izquierdo. De ese modo, el útero no se apoyará sobre el hígado, situado en el lado derecho, y facilitará la circulación sanguínea.

Como ya indicamos la semana anterior, es posible sentir las contracciones de Braxton Hicks. Son contracciones musculares encargadas de preparar al útero para el momento del parto.

Estas contracciones no son dolorosas y se sienten como un endurecimiento del abdomen, cuya duración está en torno a los 30 y 60 segundos. De todas formas, hay mujeres que las notan incluso antes, sobre el quinto o sexto mes.

En la semana 28 de embarazo, es conveniente apuntarse a un curso de preparación al parto si aún no se ha hecho. Se trata de una experiencia única que merece la pena descubrir. Te ayudará a saber gestionar tus emociones y a comprender lo que pasa en tu interior. Aunque una de las cosas más importantes es conocer técnicas físicas y psíquicas para prepararse convenientemente en el momento del parto.

Estos cursos no solo van dirigidos a las futuras mamás sino también a los padres. Su objetivo es ayudar a la gestante e involucrarse completamente tanto en el parto como en el posparto.

Si aún no has llevado a cabo la visita ginecológica de control, es un buen momento para hacerla, así como análisis de sangre y orina. También es importante que adoptes ciertas medidas importantes.

Por ejemplo, abrocharse el cinturón de seguridad en el coche. Ahora bien, desde la Dirección General de Tráfico aconsejan que lo mejor es emplear adaptadores especiales para que el cinturón vaya en la posición correcta. Así, el feto estará seguro en caso de accidente.

Últimos artículos...