SEMANA 26 del Embarazo. Los cambios en el Bebé y la Madre

Tal vez te preocupes si no notas los movimientos de tu bebé, pero no debes preocuparte. En la semana 26 de embarazo, se pasará mucho tiempo durmiendo. Eso sí, ya tiene más fuerza y, cuando se encuentre despierto, notarás sus pataditas con mayor brío que antes.

Ecografía 3D, 4D o 5D

¿Qué sucede en la vigesimosexta semana?

Cambios en el bebé

​Tu pequeño en la semana 26 de embarazo puede medir unos 35,6 centímetros y pesar 760 gramos. Su carita ha empezado a finarse y en la ecografía ya se pueden admitir sus cejas, así como las uñas de sus pies y manos.

Durante los próximos días, el bebé se irá colocando en la conocida «posición fetal«. ¿Cómo es? La cabeza irá flexionada sobre el tórax, y los brazos también se flexionarán. Las manos se apoyarán sobre el pecho y las rodillas se encontrarán dobladas sobre su barriga.  

Cada vez cuenta con menor espacio, aunque eso no significa que no pueda moverse. Es más, en este período se encuentra más activo que nunca. El líquido amniótico que lo rodeaba va disminuyendo al mismo ritmo de su crecimiento. En este momento, los movimientos del bebé son visibles en la superficie del abdomen.  

Los cinco sentidos del bebé se encuentran desarrollados. Capta con mucha más facilidad que antes los estímulos del exterior y se mueve con bastante energía. En esta semana ya cuenta con el reflejo de succión y con ese propósito se chupa el dedo.

El cabello se puede apreciar más abundante y sus cejas y pestañas son totalmente apreciables. Su grasa corporal aumenta cada semana. La razón es poder adaptarse sin problemas al cambio de temperatura, una vez salga del útero materno.  

Cambios en la mamá

El útero mide bastante y seguirá creciendo un centímetro o más por semana. Tu peso aumentará unos 350 gramos cada semana, lo que significa que en la recta final habrás engordado unos 10 kilos como máximo.

Si tu aumento de peso es superior, el médico o matrona te recomendará hacer un tipo de dieta determinada, reduciendo las cantidades de arroz, mantequilla, pasta y azúcares. Hay que hacer todo lo posible por controlar el peso. Todos esos kilos que se adquieren de más se acumularán en forma de grasa, algo que resulta muy difícil eliminar tras el embarazo.

Tu hijo crece dentro de ti, así como la placenta y el útero. Es lógico que comiences a sufrir dolores de cabeza y de espalda. Incluso es posible que notes un hormigueo y pesadez en las piernas. No te preocupes, estos síntomas son perfectamente normales y ya desaparecerán.  

Asimismo, el aumento de peso y la presión que ejerce el útero, pueden acarrear ciertas molestias en la pelvis. También es lógico que la necesidad de orinar aumente significativamente, aunque de hecho la cantidad de orina desechada en cada micción sea reducida. Es lógico si tenemos en cuenta que la vejiga está comprimida por el útero.  

El estreñimiento es otro de los problemas que atañen a las mujeres en la semana 26 de embarazo. El recto también se encuentra presionado y los suplementos de hierro que se ingieren habitualmente conducen al estreñimiento. Sin embargo, aunque es un problema muy común, no aparece en todas las embarazadas.  

Sea como sea, estos síntomas no son nada preocupantes. En contraposición, la futura mamá se encontrará más radiante que nunca. Lo único que hay que intentar es descansar adecuadamente. Para hacerlo, basta con dormir sobre el lado izquierdo, facilitando así la circulación sanguínea.

Es muy posible que tu armario se encuentre dotado de nuevas prendas que puedan adaptarse al cambio continúo de tu cuerpo. Lo conveniente es optar por ropa muy cómoda, especialmente para embarazadas. En el mercado existen algunas firmas especialistas en ropa premamá por las que poder apostar.

En el pasado, las prendas eran demasiado amplias y sin ninguna gracia. Por suerte, esto ha cambiado y ahora las embarazadas también pueden ir a la moda, luciendo orgullosas su embarazo y viéndose especialmente guapas.

En cuanto al calzado, los mejores zapatos son los de horma ancha, que incluyan un pequeño tacón, ni demasiado bajo, ni demasiado alto. Son tremendamente cómodos, perfectamente aptos para el día a día de la mujer embarazada. En cuanto a la ropa interior, es conveniente optar por sujetadores que sostengan el pecho de una manera natural. La lencería para embarazadas es recomendable en estos casos al garantizar seguridad, protección y comodidad.

Si aún no has pensado en el nombre de tu bebé, tal vez sea hora de empezar a meditarlo. En Internet existen numerosas plataformas y herramientas con infinidad de nombres de niños que te servirán para hacerte una idea.

Puede que te hayas hecho el test de O’Sullivan. Si te han detectado altos niveles de glucosa, deberás repetir la prueba. A esto se le conoce como «curva de glucosa«, un test algo más molesto pues debe hacerse tras haber hecho un ayuno de 10 a 12 horas. Además, la mujer embarazada debe haber seguido una dieta especial durante tres días antes, tomando glucosa concentrada en cantidades superiores.  

Un porcentaje reducido de embarazadas tendrán diabetes gestacional, que no produce ningún síntoma, de ahí la necesidad de hacer esta prueba. Lo que hay que hacer en este caso es llevar un control periódico y un régimen alimenticio adecuado.  

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