SEMANA 11 del Embarazo. Los cambios en el Bebé y la Madre

La transformación desde la primera semana hasta la semana 11 de embarazo es asombrosa. El cigoto ha dado paso a un feto, o lo que es lo mismo, de una pequeña estructura celular se ha generado un ser vivo dotado de miles de células, cada una de ellas con una función asignada.

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Ecografía 3D, 4D o 5D

¿Qué sucede en la undécima semana?

Cambios en el bebé

El feto ya ha alcanzado los seis centímetros y su peso está en torno a los 8 o 9 gramos. Lo cierto es que su crecimiento durante estos ha sido espectacular. Esta semana es bastante significativa por varias razones. En primer lugar, porque los órganos sexuales ya se han desarrollado externamente y es posible saber si es niño o niña, algo que resulta trascendental para los padres que viven este momento con gran ilusión. En caso de que sea varón, en esta semana, los testículos empezarán a producir testosterona, una hormona masculina.

El organismo del feto ya produce glóbulos rojos y tanto sus miembros como sus órganos siguen evolucionando a pasos agigantados. La cabeza está más separada del corazón al desarrollarse el cuello y la barbilla. Aún destaca con respecto al cuerpo, pero poco a poco irá adoptando la misma proporción.  

Las piernas y brazos continúan imparables, se alargan y aparecen las uñas. Los dedos ya se encuentran separados y en cuestión de poco tiempo podrá abrir y cerrar el puño. En cuanto a los huesos, comienzan a calcificarse y los vasos sanguíneos se dejan ver a través de la piel, que aún es muy fina.  

El feto tiene un estómago muy pequeñito, así como un hígado y unos riñones diminutos, lo cual no significa que no cumplan con sus funciones a la perfección. De hecho, el pequeño ya es capaz de generar orina que saldrá hacia el líquido amniótico.

Los primeros reflejos hacen acto de presencia. De hecho, el llamado «reflejo patelar» hace que el feto se desplace al producirse la extensión de las piernas. Este reflejo es muy importante, pues garantiza el correcto desarrollo de los músculos, que después le permitirán andar.  

La primera fase de desarrollo ya se ha cumplido y su forma es totalmente humana. En este momento comenzará a retorcerse y dar patadas, aunque tú sigas sin percibirlo. La cabeza permanece unida al tronco y el cuello luce más estirado. La vejiga y el recto ya se han separado, en la boca ya se ha formado el paladar duro y el diafragma que está completo permite llevar a cabo movimientos respiratorios.

Cambios en la mamá

La madre a partir de la semana 11 de embarazo estará más tranquila. Las náuseas y vómitos que tenían lugar por la mañana pueden estar desapareciendo. De cualquier forma, todo depende del organismo que se trate, pues algunas mujeres embarazadas seguirán teniendo estas molestias durante un poco más de tiempo.

El organismo seguirá experimentado otros síntomas habituales como el cansancio y el sueño, latentes de principio a fin. El ritmo de la respiración será más rápido al aumentar la circulación sanguínea tratando de satisfacer las necesidades del pequeño.   

La salivación también aumenta y el sentido del olfato se acentúa. Suelen sentirse calambres en las piernas e incluso sensación de pesadez. En cuanto al cabello y las uñas, algunas mujeres embarazadas padecen cierta debilidad (el pelo se cae más y las uñas se quiebran), mientras que otras notan un fortalecimiento.

Todas estas situaciones son generadas por los cambios hormonales que experimenta el cuerpo. Algunos de estos cambios pueden generar ciertas molestias, pero no son preocupantes y no hay necesidad de alarmarse.

Los síntomas típicos que tenían lugar en el primer trimestre comienzan a suavizarse y tu cuerpo ya empieza a adaptarse para la nueva vida que acoge en su interior. Cada vez está más preparado para acomodar al útero en crecimiento, aunque es posible que esto genere leves dolores abdominales y algunas molestias en la pelvis debido a la compresión y distensión de ligamentos y al estiramiento de ciertos músculos.  

Es importante destacar que la hormona progesterona que se produce durante el embarazo tiende a debilitar el tejido de las encías. Esto puede hacer que se infecten con mayor facilidad y sangren. De esa forma, conviene tener una higiene buco-dental adecuada y visitar al dentista regularmente.

El cabello puede estar más vulnerable en la semana 11 de embarazo, así que es preferible no hacerse la permanente durante este tiempo al correr el riesgo de que se debilite aún más. Por otro lado, debes saber que no existe ningún peligro al cambiar de peinado o lucir un color de pelo nuevo. Ahora bien, los olores que tienen los tintes pueden resultar incómodos y molestos.

Si eres de las que toma el sol en verano, deberás aumentar las precauciones, pues las mujeres embarazadas son más proclives a la aparición de manchas solares en lugares tan visibles como el labio superior, el entrecejo o el contorno de los ojos. Para evitar las consecuencias de esta hiperpigmentación es fundamental emplear un factor de protección alto, principalmente si se va a la playa o la piscina.

En la semana 11 del embarazo, una ecografía será suficiente para determinar la edad gestacional a través de tres medidas esenciales: el diámetro de la cabeza o diámetro biparental, el diámetro abdominal y la longitud del fémur. En este periodo también es posible detectar malformaciones embrionarias a nivel abdominal, cerebral o cardiaco.  

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